16 enero, 2017 AuToMon3FD597

VOLVO S90 toda una gama de elegancia y diseño superlativo.

Lo más sorprendente que mostró Volvo a finales del 2016 fue la S90 2017, un vehículo con una gran transformación, dado que, cuenta con un motor 2.0 de cuatro cilindros turbocargado que produce 254 caballos de fuerza y una caja automática con 8 marchas. Su volante incluye mandos, contando con las levas para operar estos 8 cambios hacia delante de la caja automática.

El VOLVO S90 no sólo es un vehículo, es tecnología hecha en Suecia. Su diseño futurista y vanguardista hace que tus recorridos sean más relajantes y seguros, puesto que, cuenta con una navegación que sugiere las rutas con gran precisión, siempre está en alerta día y noche sobre obstáculos sobrevinientes, frena sólo si el conductor se distrae y entra en la zona de colisión potencial, así mismo, cuenta con luces de Led que siguen las carreteras de manera progresiva y además cambian solas, es decir, la S 90 es un vehículo que trabaja siempre para tu comodidad.

Sus acabados y la cabina son una gran presentación, cuenta con parlantes como los de un teatro con el fin de entregar un sonido limpio dependiendo del gusto y la ubicación de sus ocupantes, tiene molduras discretas que resaltan el buen gusto, una pantalla de 8 pulgadas con toda la información y funcionalidad que a pesar de la cantidad son fáciles de programar y utilizar.

Cuenta con airbags en todas las esquinas, estacionamiento lateral y perpendicular automático, asientos con ajuste electrónico, limpiaparabrisas, luces automáticas, controles de estabilidad y tracción, presión de llantas con rines de 18 pulgadas, tres modos de conducción, climatizador en cuatro zonas, GPS, lavafaros, entre otros valores agregados que se imponen con sus aproximadamente 5 metros de largo, dos toneladas de acero sueco y aluminio refinado, que permiten andar a 230 por hora y alcanzar los 100 kph en alegres de 6,8 segundos.

La S90, al igual que todos los Volvo, presenta enormes avances en la ayuda para la conducción casi autónoma, puesto que, los sensores y cámaras detectan los obstáculos en cualquier luminosidad y le inducen al auto maniobras preventivas si el piloto no las realiza, incluyendo una parada de emergencia, además, es capaz de andar en el tráfico sin necesidad de pilotaje y sostiene los trayectos entre carriles dibujados en la ruta.